No amanece y en la oscuridad queda,
aquel que hace puñales con sus palabras ,
quien vierte en sus manos sólo espinas
y tan agriamente lleva brumas en su mirada.
No amanece y en la oscuridad permanece,
quien no se abre al dolor de sus hermanos,
quien oculta lo que siente , cayendo en la hipocresía,
quien cierra sus ojos ante lo injusto.
No amanece y en la oscuridad queda
quien es indiferente a su entorno.
Quien sólo busca su bienestar material
y no sabe elevar su dignidad como persona.
Quien mezquina un consejo y desoye el que le dan.
No amanece y en la oscuridad queda,
quien se encierra en sus ambiciones,
quien desprecia el camino de la cultura,
y se vuelve esclavo del consumismo.
Quien sólo sabe hablar y nunca escuchar.
Quien admite que sólo tiene derechos,
y no reconoce sus errores.
No amanece y en la oscuridad queda,
quien se cree superior a otros
sintiéndose infalible.




¡Bellísimo amiga , por que el que asi actúa se pierde de ver la alborada
ResponderSuprimirLibia
Que hermosa semblanza hecha poesía. Gracias por compartirla.
ResponderSuprimirRaul
Palabras justas como siempre en tus versos, para reflexionar, MUY BUENO
ResponderSuprimirMaria Rosa Leoni
Tu poesía se hace necesaria y monumental como un vaso de agua.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Me gustó muchísimo este poema, felicitaciones y quería agregar la alegría que me produjo ver a Laura, poeta querida (que hace el personaje de doña Tiburcia) en la foto del inicio, donde cambian los cuadros. Una belleza.
ResponderSuprimirLily Chavez