
Soy la única en tu camino,
la última amante en cada último instante
de cada final de tu día.
Soy quien enciende la hoguera
con hojitas secas de laurel y eucaliptus
y tú sabes que sólo yo sé hacerlo
justo cuando echo a volar
las flores de tu sexo.
No se escapa nada de tu piel
todo queda atrapado en los poros
de la mía,
y volamos juntos
como pájaros incendiados
floreciendo después en el orgasmo,
así en cada día ,
y nuevamente vuelvo
a ser la única
con esta milenaria llamarada
dibujada en nuestro lecho.
QUE HERMOSO ENCUENTRO DE AMOR!!
ResponderEliminarME ENCANTÓ!!
María Rosa
Muy hermoso poema. adelante ..Ruben
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